Mi familia lleva tres generaciones en el mercadillo. Todo empezó con mi abuela, que montó la primera parada. Después siguieron mis padres, y yo, de pequeña, les acompañaba a montarla antes de que saliera el sol. Allí aprendí lo más importante de este oficio: vender ropa es, sobre todo, tratar bien a la gente.
Hoy soy yo, la tercera generación, la que monta la parada cada mañana. Y lo hago con la misma ilusión, pero a mi manera: con maniquíes vestidos, conjuntos pensados para cada clienta y colores que combinan. Un mercadillo con mimo.
Porque sí, somos de mercadillo. Y no lo cambiaría por nada: es lo que me ha enseñado a conocer a cada clienta por su nombre.
Lorena
De la abuela a Thalaïa
Cuatro generaciones, una misma parada
Una historia que empezó hace muchos años en la plaza del pueblo y que hoy seguimos escribiendo, con un enfoque nuevo pero con los mismos valores.
1ª generación
Mi abuela
La que empezó todo. Su parada fue la primera, y su forma de tratar a la gente sigue siendo nuestra forma de trabajar.
2ª generación
Mis padres
Recogieron el testigo y levantaron el negocio a base de madrugones, kilómetros y mucho esfuerzo.
3ª generación
Yo, Lorena
Le he dado mi toque a la parada y ahora damos el salto a la tienda online, para llegar a muchas más mujeres.
¿La 4ª generación?
Thaila y Alaia
Mis hijas, que dan nombre a la tienda. Ojalá algún día sean ellas quienes la lleven aún más lejos.
Thalaïa nace de unir los nombres de mis dos hijas. Cuando decidimos dar el salto a la tienda online, lo tuvimos claro: ¿qué mejor nombre que el de las que, quizá algún día, sigan llevando el mercadillo de la familia aún más lejos?
No es «cuatro tablas y una mesa»
Así es nuestra parada
Cuidamos cada detalle para que comprar en el mercadillo sea un placer: la ropa colgada y ordenada por colores, conjuntos ya montados y tiempo para atenderte como te mereces.
¡Del mercadillo a tu casa! 📦
¿Y por qué ahora online?
Porque soñábamos con llegar más lejos
Muchas clientas no siempre pueden venir a la parada: trabajan por la mañana, se han mudado o nos han conocido por Instagram y viven lejos. Queríamos que todas pudieran tener su Thalaïa, estén donde estén.
La tienda online es el paso que llevábamos años imaginando: un enfoque nuevo para un oficio de toda la vida. Sin dejar de ser lo que somos, porque seguiremos en el mercadillo cada mañana con el trato de siempre. Ahora, además, te lo llevamos a casa.
Mi abuela lo empezó y mis padres lo levantaron con mucho esfuerzo. Yo intento hacerlo crecer cada día. Y me encantaría que, algún día, Thaila y Alaia fueran la cuarta generación: que lo continúen y lo lleven a otro nivel, sabiendo todo lo que hay detrás.
Cada prenda que vendemos, en la plaza o en la web, es un pasito más en ese camino. Gracias por formar parte de él.
«Lo que realmente nos diferencia es el cariño y la dedicación que ponemos en cada clienta.»
— La familia Thalaïa
Cercanía
Te conocemos por tu nombre y sabemos lo que te favorece.
Mujeres reales
Diferentes estilos y diversidad de tallas, para que nadie se quede fuera.
Estilo propio
Prendas actuales y bonitas, elegidas una a una por Lorena.
De aquí
Cinco pueblos del Vallès y del Baix Llobregat, cada semana.